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En pocos días está anunciado que el festival militar aéreo, escaparate del militarismo, invada de nuevo Xixón.
La cooperativa COOP57 Asturies, en su Asamblea de Avilés, ha acordado hacer público su rechazo al desfile militar-aéreo de Xixón, que tendrá lugar el 26 de julio.
Una actividad que supone un gasto muy elevado para las arcas públicas, pero sobretodo una desmedida parafernalia militar en tiempos de economía de guerra y “economía de genocidio”.
La herramienta de finanzas éticas y solidarias Coop57Asturies hace su unánime apuesta por la Cultura de Paz y de condena al militarismo del desfile militar.
El exterminio del pueblo palestino muestra una complicidad inaudita de Europa con el exterminador, pese a las recomendaciones de la ONU o de la Corte Penal Internacional para detener y enjuiciar a los criminales de guerra por delitos de lesa humanidad, como Netanyahu.
Exhibir en Xixón los instrumentos de matar, como cazabombarderos ruidosos que cometen destrucción y asesinatos masivos, resulta contraproducente para toda la población, enviando el mensaje equivocado a la juventud con el ruido de la destrucción.
Lo que se gasta en la propaganda de guerra, en el descontrolado aumento presupuestario para financiar la guerra, debiera destinarse a necesidades sociales urgentes. Lo que se pierde en soberanía, obedeciendo órdenes de una potencia extranjera y de un multimillonario que lleva al planeta al desastre, debiera dedicarse a atender los servicios públicos, la población vulnerable y a preservar la Cultura de Paz.
El rearme y la promoción de la guerra disminuirá la esperanza de vida y se incrementará la desigualdad económica y social. Cuando esa desigualdad sea notoria, se traducirá en un aumento del índice de criminalidad.
El dinero que pasa a defensa es dinero que no va a ir a partidas como construir vivienda pública, mejorar las líneas de Renfe o Feve, renovar equipos hospitalarios o reducir las listas de espera en Sanidad.
Nos oponemos a los planes de la UE de gastar 800.000 millones de euros adicionales en armas, ya que ese incremento supondrá detraerlo de servicios sociales, Sanidad, Educación, Trabajo, de la consolidación de la paz, de la cooperación internacional y de la Justicia climática.
Únicamente beneficiará a los fabricantes de armas.
Hacemos un llamamiento para exigir al Estado que deje de comerciar con la muerte.
Con rotunda claridad decimos: NO se puede hacer un festival con instrumentos para matar, que además contribuyen decisivamente en “los malos humos”, la llamada huella de carbono del ejército español, que ya era de 5.144.754 de toneladas anuales de gases con capacidad de efecto invernadero en 2023.
Y si un militar español emite 34,7 millones de tm de CO2, es decir 6 veces más que cualquier otra persona, hay una cifra resultante de 1.096.047 tCO2e, en el conjunto de la industria militar, con crecimiento exponencial de emisiones.
Así pues si las emisiones de gases de efecto invernadero son más que relevantes en el sector militar, y el mundo se está QUEMANDO, y Xixón ya está sobrecontaminado, ¿no resulta de lo más lógico eliminar el exhibicionismo militarista de Xixón, para beneficio de nuestra salud y la del planeta?
Coop57 como cooperativa de servicios financieros, que destina sus recursos a dar préstamos a proyectos de economía social que promuevan la ocupación, fomenten el cooperativismo, el asociacionismo y la solidaridad en general, e incentiven la sostenibilidad sobre la base de principios éticos y solidarios… no puede sino estar en completa contradicción con actividades que se sustentan en los “créditos de destrucción” que benefician a los grandes bancos, que contribuyen al negocio de la Guerra, de varios conflictos armados y de la militarización de fronteras, y aumentan vertiginosamente la Deuda Militar española.
El desfile militar aéreo es una parafernalia antieducativa y de promoción de la cultura de la guerra y la violencia, a que se somete a los menores indefensos.
En vez de escuchar las recomendaciones del Consejo Municipal de Cooperación que instaba a eliminar esa propaganda de guerra en los cielos de Xixón, el equipo gobernante persiste en mantener el desfile militar aéreo, financiado por el dinero de todos y todas.
No se informa de lo que gasta por minuto de funcionamiento cada uno de los aparatos de matar: las decenas de miles de euros del bombardero Eurofigther, los miles de euros por cada hora de cada uno de los otros aparatos. Ese gasto hay que añadirlo a la ingente deuda militar, que ya pagamos entre todas y que aumentaremos para las generaciones futuras. Da igual que el Constitucional haya tumbado las reiteradas, una y otra vez, aprobaciones irregulares de más dinero público con destino militar.
El festival de viento propuesto a los grupos municipales era y es para sustituir a los aviones de matar, no para ponerlos perversamente a su servicio.
En vez de fortalecer los valores pacifistas en tiempos de guerras, el Ayuntamiento se apropia indebidamente de las propuestas alternativas presentadas por las ONG, y pervierte su sentido alternativo para ponerlas al servicio de la guerra.
Ese robo de ideas es una acción indecente que debe revertirse, como debe revertirse toda presencia de cazas e instrumentos de guerra en nuestros cielos.
Lo que Xixón necesita, ahora más que nunca, son acciones pacifistas. Fortalecer los Valores de la Paz, en todas sus formas.
Qué vergüenza sentiría el premio Nobel de la paz Nelson Mandela, cuyo día se celebra a instancias de la ONU (y de la Paz) el 18 de julio, y cuya demanda de cese del apartheid en Palestina es un gesto universal que pervive y se refuerza
Xixón no puede ser la punta de lanza de la propaganda militar: esos recursos son necesarios para atender las necesidades sociales básicas: más salud y menos armamento.
Reiteramos la demanda de que se dé por finiquitado para siempre esta manera de exaltación de las armas mortíferas, en la que colabora activamente buena parte de la“banca armada”: bancos que hacen negocio con las guerras y la muerte (https://bancaarmada.org/es /).
El virus del militarismo contradice todos los valores de la igualdad y supone un varapalo para las propuestas feministas, que son esencialmente pacifistas.
Al rechazar esta nueva desmesura militarista, estamos también rechazando la contaminación acústica y medioambiental que generan, así como los efectos psicosociales en la población más vulnerable: jóvenes y nuestros mayores. Sin olvidar también el estrés que produce a nuestros animales de compañía.
La Campaña Global denunciando el desorbitado gasto militar no se limita a exigir que se disminuyan los presupuestos militares, sino que también promueve la conversión a una economía de orientación civil, con servicios públicos de calidad, sistemas de energía verde asequibles e industrias ecológicamente racionales, hacia la justicia social y ambiental global.
Se considera que este desfile militar atenta de forma flagrante contra los ODS que el Ayuntamiento de Xixón ha tomado como orientación directa de sus políticas (aprobados y ratificados en un Pleno de Xixón).
Se necesita un nuevo enfoque de la seguridad humana que ponga a las personas y al planeta en el centro.
De nuevo, como otros años, pero esta vez con incremento de razones, volvemos a exigir, señora alcaldesa, que elimine el festival militar aéreo de nuestros cielos.
Coop57 en consonancia con sus principios éticos tiene estrictamente prohibido financiar proyectos que puedan favorecer la industria armamentista, las centrales nucleares, la especulación financiera, la vulneración de derechos laborales, humanos, de las mujeres o el medio ambiente.
Coop57Asturies propone a la corporación gijonesa dejar para el pasado esta funesta promoción de las guerras y se ofrece para sustentar los argumentos positivos de iniciativas pacifistas y civiles que promocionen la vida y no la muerte.
Como alternativa, el domingo 26 de julio, se celebra en el Museu del Pueblu d´Asturies una nueva edición de la Folixa pola Paz, organizada por el Conseyu de la Mocedá de Xixón, Acción en Red Asturies, el Conceyu de la Mocedá del Principado de Asturies y CODOPA- Coordinadora asturiana de ONGd.
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